Síntomas de la candidiasis

Debido a que el origen de la candidiasis es intestinal se genera un desequilibrio general del organismo, por ello hay que contemplar la variedad de síntomas que existen, y no solamente los específicos de una candidiasis oral o vaginal.
Las cándidas son elementos dimórficos, es decir pueden pasar de ser una simple levadura, a crecer en micelios micóticos u hongos, que precisamente al estar en el intestino pueden dañar la mucosa del mismo, impidiendo la nutrición del organismo y favoreciendo que sustancias tóxicas pasen a la sangre y se extiendan en diferentes zonas del mismo.

Cuando las cándidas producen unas raíces muy largas, éstas penetran en la mucosa intestinal y pueden dañarla, a parte que esta forma de cándida es menos vulnerable a los antifúngicos y más difícil de erradicar.

La forma de este micelio es capaz de producir permeabilidad intestinal, y las paredes intestinales no funcionan como debieran, pudiendo generar más de 79 sustancias tóxicas diferentes, las cuales pasaran de manera continua en la sangre.
Entre los tóxicos que genera las cándidas hay uno que especialmente nocivo, la producción de acetaldehído y algunos de los procesos que lo producen son:
Tras la toma de alcohol, el cuerpo tiene que degradarlo hasta producir dióxido de carbono y agua.

Para ello hace falta varias etapas, y es el hígado, el riñón y el cerebro que transforma ese alcohol en acetaldehído, y ésta a su vez se degrada en acetato, el cual las células lo podrán utilizar como combustible para formar energía.
La cándida es después del alcohol la segunda fuente de acetaldehído más habitual. Asimismo, el uso de combustible ( gasolina, diésel…) que se libera en el aire que respiramos, y por otro lado el humo de tabaco, son otros aportes de acetaldehido, que a través de la sangre llegan al cerebro con las siguientes consecuencias:

  • A.- El acetaldehído es capaz de cambiar la estructura de los glóbulos rojos, especialmente su membrana celular, la cual la hace más rígida y dificultando con ello el paso de los glóbulos rojos por vasos sanguíneos más estrechos, complicando el paso del oxígenos a determinadas zonas del cuerpo.
  • B.- A nivel cerebral, el acetaldehído es capaz de dañar las neuronas, derivando con ello, la muerte de muchas de ellas, y un gran deterioro crónico cerebral.
  • C.- El acetaldehído es capaz de unirse a fragmentos del ADN alterando su funcionalidad, pudiendo originar procesos degenerativos.
  • D.- El acetaldehído altera el buen funcionamiento de muchas de las vitaminas del grupo B, tal como la B1, la B3 y la B5, por lo que se ocasiona problemas en la producción de ciertos neurotransmisores, como la serotonina, desarreglos a nivel nervioso y asimismo malas consecuencias a nivel orgánico, como falta de energía, desgana, problemas nerviosos… .
  • E.- El acetaldehído produce una deficiencia de la forma activa de la vitamina B6, la coenzima Piridoxal-5-fosfato, necesaria para la formación de numerosos neurotransmisores, a parte, su falta puede producir insomnio, convulsiones y otras alteraciones neurológicas.
  • F.- El acetaldehído afecta al metabolismo de las grasas tipo omega tres, inhibiendo unas sustancias anti-inflamatorias derivadas de las prostaglandinas tipo 1 ( PG1 ).
  • G.- El acetaldehído es capaz de combinarse con la serotonina y la dopamina, cuando se juntan AH+dopamina resulta un producto llamado salsolinol, y al unirse AH+serotonina se genera un producto llamado betacarbolina. Ambos productos pertenecen a una categoría de sustancias llamadas tetrahidro-isoquinolinas que posee un poder adictivo muy fuerte, en el caso de los infectados por cándidas, una adicción al azúcar.

Por otro lado, y continuando con los síntomas de la candidiasis, podemos decir que la infección por cándidas deprime el sistema inmunitario en general, así como destruye el glutatión y la cisteína, sustancias fundamentales para desintoxicar el organismo.
Asimismo las cándidas, pueden encajar en los receptores hormonales de las células compitiendo con las hormonas, pero no pudiendo realizar las funciones de éstas. Esta intromisión en el sistema hormonal puede causar un bloqueo y desequilibrio en el mismo, causando un sinfín de síntomas como síndrome pre-menstrual, infertilidad, miomas, endometriosis… .

 Síntomas de la candidiasis

  1. Deseo de comer carbohidratos.
  2. Intolerancia al humo de cigarrillos.
  3. Fatiga o somnolencia.
  4. Depresión.
  5. Mala memoria
  6. Sensación de irrealidad o de flotar.
  7. Incapacidad para tomar decisiones.
  8. Sensación de quemazón, hormigueo o entumecimiento.
  9. Dolor de cabeza o migraña.
  10. Dolor muscular.
  11. Debilidad muscular o parálisis.
  12. Dolor abdominal.Estreñimiento/ diarrea.
  13. Gas intestinal.
  14. Quemazón, picor o ardor vaginal.
  15. Falta de deseo sexual.
  16. Irregularidades menstruales y/o calambres menstruales.
  17. Tensión pre-menstrual.
  18. Ataques de ansiedad o llanto.
  19. Manos y pies fríos y/o sensación de frío.
  20. Irritabilidad.
  21. Incapacidad para concentrarse.
  22. Cambios de humor frecuentes.
  23. Irritabilidad.
  24. Insomnio.
  25. Mareos o pérdida de equilibrio.
  26. Sensación de presión en los oídos.
  27. Picores o sarpullidos crónicos.
  28. Entumecimiento u hormigueo.
  29. Indigestión o acidez.
  30. Intolerancia a ciertos alimentos.
  31. Mucosidad en las heces.
  32. Picor anal.
  33. Boca o garganta seca.
  34. Ronchas o costras en la boca.
  35. Mal aliento.
  36. Persistente olor corporal.
  37. Congestión nasal.
  38. Dolor de garganta.
  39. Laringitis, afonía.
  40. Tos o bronquitis recurrente.
  41. Dolor o presión en el pecho.
  42. Ahogo o dificultad para respirar.
  43. Necesidad frecuente de orinar.
  44. Visión errática.
  45. Quemazón en los ojos, u ojos llorosos.
  46. Frecuentes infecciones de oídos.

Asimismo, debido a una situación mantenida de infección por cándidas, se pueden desarrollar enfermedades relacionadas con las mismas:

  1. Enfermedad de Crohn.
  2. Colitis.
  3. Artritis reumatoide.
  4. Sindrome del instestino irritable.
  5. Lupus.
  6. Esclerosis multiple.
  7. Fibromialgia.
  8. Síndrome de la fatiga crónica.
  9. Hipotiroidismo.
  10. Hipoglucemia.
  11. Depresión y estado de ansiedad.
  12. Anemia.
  13. Alergias.